Raúl Dubón
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Raúl Dubón
TEORÍA SOCIOLÓGICA

Articulo 03 Mutaciones Pensamiento Critico

Este artículo examina las transformaciones del pensamiento crítico internacional entre 1968 y 2011, siguiendo la cartografía propuesta por Perry Anderson y Tariq Ali, y la sistematización más reciente de Razmig Keucheyan.

23 de mayo de 2026

Las mutaciones del pensamiento crítico (1968–2011)

De la crisis del marxismo a los nuevos paradigmas emancipatorios

Raul Dubón

Investigador independiente — raul.dubon95@gmail.com

Propuesta para: Estudios Latinoamericanos (CELA-UNAM) / Nueva Sociedad

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Resumen

Este artículo examina las transformaciones del pensamiento crítico internacional entre 1968 y 2011, siguiendo la cartografía propuesta por Perry Anderson y Tariq Ali, y la sistematización más reciente de Razmig Keucheyan. El argumento central es que el pensamiento crítico posterior a 1968 experimenta tres desplazamientos constitutivos: de la estructura a la práctica, de la clase a las identidades múltiples, y del Norte al Sur global. Esos desplazamientos no son simples rupturas sino reorganizaciones del campo teórico que producen nuevos linajes intelectuales con densidades, limitaciones y potencias específicas. El artículo analiza cuatro linajes fundamentales — el posmarxismo, el posestructuralismo político, la teoría decolonial y el neomarxismo de las utopías reales — y evalúa su contribución diferencial a la pregunta por el sujeto histórico en el siglo XXI, con especial atención al contexto latinoamericano.

Palabras clave: pensamiento crítico; posmarxismo; teoría decolonial; utopías reales; genealogía intelectual; 1968

Abstract

This article examines the transformations of critical thought between 1968 and 2011, following the cartography proposed by Perry Anderson and Tariq Ali, and the more recent systematization of Razmig Keucheyan. The central argument is that post-1968 critical thought undergoes three constitutive shifts: from structure to practice, from class to multiple identities, and from North to Global South. The article analyzes four fundamental lineages — post-Marxism, political post-structuralism, decolonial theory, and the neo-Marxism of real utopias — evaluating their differential contribution to the question of the historical subject in the 21st century.

Keywords: critical thought; post-Marxism; decolonial theory; real utopias; intellectual genealogy; 1968

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1. Introducción: cartografiar el pensamiento crítico como práctica teórica

Cartografiar el pensamiento crítico no es una operación neutral. Toda cartografía selecciona, jerarquiza y produce olvidos — y esos olvidos tienen consecuencias políticas. La historia intelectual del marxismo y sus herederos ha sido durante décadas una historia esencialmente eurocéntrica: las genealogías del pensamiento crítico tendían a partir de Marx, pasar por Lenin, Gramsci y la Escuela de Frankfurt, y llegar a Althusser y Poulantzas sin ver demasiado hacia el Sur. Las contribuciones latinoamericanas, africanas o asiáticas aparecían, cuando aparecían, como variantes locales de categorías producidas en Europa.

La genealogía del pensamiento crítico que este artículo propone parte de un movimiento inverso: toma como punto de referencia el trabajo cartográfico de Razmig Keucheyan (2010) — que tiene el mérito de incluir sistemáticamente pensadores del Sur — y lo complementa con el análisis de Perry Anderson sobre el marxismo occidental para construir una imagen más completa de las transformaciones del pensamiento emancipatorio entre 1968 y 2011.

2. Estado del arte: cómo se ha narrado la crisis del marxismo

La narrativa dominante sobre la crisis del marxismo como proyecto intelectual ha sido producida principalmente desde el Norte Global y tiene una estructura característica: el fracaso de las revoluciones europeas después de 1918, el stalinismo como deformación del socialismo soviético, el mayo del 68 como revuelta sin proyecto alternativo, el thatcherismo como derrota de la izquierda que obligó a la renovación teórica, y la caída del Muro como cierre definitivo de un período.

Perry Anderson (1976) fue el primero en sistematizar la genealogía del 'marxismo occidental' como una tradición filosóficamente rica pero políticamente impotente — desplazada de los partidos y sindicatos hacia la academia, de la economía política hacia la filosofía y la estética, del proletariado hacia la inteligentsia. Ese diagnóstico sigue siendo válido para las tradiciones europeas. Lo que Anderson no vio — y lo que Keucheyan (2010) comenzó a mapear — es que mientras el marxismo occidental europeo se academizaba, una forma diferente de pensamiento crítico emergía en el Sur: la teoría de la dependencia, la teología de la liberación, el pensamiento decolonial, la epistemología del Sur.

3. Los tres desplazamientos del pensamiento crítico post-1968

3.1 De la estructura a la práctica

El primer desplazamiento es epistemológico: el abandono del estructuralismo como marco dominante del análisis social. El althusserianismo, que había ofrecido la versión más sistemática del marxismo como ciencia de las estructuras, entró en crisis desde múltiples frentes simultáneamente: la crítica interna de Poulanztas (1978), la crítica posestructuralista de Foucault y Derrida, y la evidencia empírica de que los actores históricos concretos no se comportaban como los soportes de estructuras que el althusserianismo describía.

El resultado fue el giro hacia la práctica — Bourdieu (1977), Giddens (1984), de Certeau (1984) — que reintrodujo la agencia social como categoría analítica central sin recaer en el voluntarismo individualista. Para la teoría del sujeto histórico, este desplazamiento fue liberador: abrió el espacio para pensar cómo los actores producen y reproducen las estructuras que los constituyen, en lugar de ser simplemente sus efectos.

3.2 De la clase a las identidades múltiples

El segundo desplazamiento es político: el reconocimiento de que la clase social no agota los ejes de dominación y resistencia relevantes para una política emancipatoria. Los nuevos movimientos sociales de los años setenta y ochenta — feminismo, movimientos LGBTQ+, ecologismo, movimientos indígenas — plantearon demandas que no podían articularse en términos de clase sin pérdida de su especificidad.

Laclau y Mouffe (1985) ofrecieron la sistematización teórica más influyente de este desplazamiento: las 'posiciones de sujeto' múltiples que cada individuo ocupa simultáneamente no pueden ser jerarquizadas a priori — ninguna es más 'fundamental' que las otras, y la política ocurre en la articulación contingente entre ellas. El límite de esta propuesta es que el reconocimiento de la multiplicidad no implica la comprensión de cómo esas posiciones se constituyen históricamente — y en el Sur Global, la constitución histórica de las identidades pasa inevitablemente por la colonialidad.

3.3 Del Norte al Sur global

El tercer desplazamiento es geopolítico: la emergencia de tradiciones teóricas críticas producidas en y desde el Sur Global que no son simples aplicaciones del pensamiento crítico europeo sino contribuciones originales con categorías propias. La teoría de la dependencia — Cardoso y Faletto (1969), Dos Santos (1970) — había mostrado que el desarrollo y el subdesarrollo son dos caras del mismo proceso. La teología de la liberación — Gutiérrez (1971), Boff (1984) — había articulado el pensamiento crítico con la práctica comunitaria de las comunidades de base. El pensamiento decolonial — Quijano (2000), Mignolo (2000), Lugones (2010) — demostró que la colonialidad es una dimensión constitutiva del capitalismo histórico mundial, no una herencia cultural que se supera con el desarrollo.

4. Cuatro linajes del pensamiento crítico contemporáneo

De los tres desplazamientos emergen cuatro linajes del pensamiento crítico contemporáneo que son relevantes para la pregunta por el sujeto histórico. El primero es el posmarxismo de Laclau-Mouffe, que desarrolla la teoría de la articulación hegemónica como alternativa al determinismo de clase — con el costo de disolver la especificidad del capitalismo que Wood recuperará.

El segundo es el neomarxismo del marxismo analítico — Wright (2010, 2015), Roemer, Cohen — que recupera la especificidad del capitalismo con rigor analítico pero sin la profundidad histórica del materialismo histórico clásico. El tercero es la teoría decolonial — Quijano, Mignolo, Santos, Lugones — que introduce la colonialidad como categoría irreductible al análisis del capitalismo histórico mundial. El cuarto es la sociología crítica de la desigualdad — Therborn (2013), Fraser (2013), Honneth (1995) — que articula clase, reconocimiento y representación como dimensiones simultáneas de la dominación.

Ninguno de estos cuatro linajes, por sí solo, constituye una teoría completa del sujeto histórico para el Sur Global del siglo XXI. El posmarxismo tiene la teoría de la articulación pero pierde la especificidad capitalista. El neomarxismo analítico tiene el rigor sobre la clase pero ignora la colonialidad. La teoría decolonial tiene la colonialidad pero tiende a disolver la especificidad del capitalismo en la generalidad del colonialismo. La sociología de la desigualdad tiene la multidimensionalidad pero carece de una teoría de la articulación política. La tarea es construir una síntesis que incorpore las fortalezas de cada linaje.

5. Conclusiones: hacia una genealogía del pensamiento crítico del Sur

La genealogía del pensamiento crítico que este artículo ha delineado tiene consecuencias para la práctica intelectual de las ciencias sociales latinoamericanas. La primera es que el pensamiento crítico no tiene un único centro de producción — tiene múltiples centros, y los del Sur han sido sistemáticamente subordinados en la jerarquía intelectual mundial. Reconocer esa asimetría es el primer paso para corregirla.

La segunda consecuencia es que las categorías producidas en el Norte — clase, hegemonía, multitud — requieren traducción para ser operativas en el Sur, y esa traducción no es simplemente una aplicación sino una transformación teórica. La heterogeneidad estructural latinoamericana, la colonialidad constitutiva de sus formaciones sociales y la persistencia de formas de vida comunitaria que el capitalismo no ha destruido — todos estos fenómenos requieren categorías específicas que el pensamiento crítico del Sur ha comenzado a producir y que las ciencias sociales latinoamericanas deben seguir desarrollando.

Referencias

Anderson, P. (1976). Considerations on Western Marxism. New Left Books.

Bourdieu, P. (1977). Outline of a theory of practice. Cambridge University Press.

Cardoso, F. H. & Faletto, E. (1969). Dependencia y desarrollo en América Latina. Siglo XXI.

Gramsci, A. (1971). Selections from the prison notebooks. Lawrence and Wishart.

Keucheyan, R. (2010). Hémisphère gauche: Une cartographie des nouvelles pensées critiques. La Découverte.

Laclau, E. & Mouffe, C. (1985). Hegemony and socialist strategy. Verso.

Lugones, M. (2010). Toward a decolonial feminism. Hypatia, 25(4), 742–759.

Mignolo, W. (2000). Local histories/global designs. Princeton University Press.

Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En E. Lander (Comp.), La colonialidad del saber (pp. 201–246). CLACSO.

Santos, B. de S. (2014). Epistemologies of the South. Paradigm Publishers.

Therborn, G. (2013). The killing fields of inequality. Polity Press.

Wood, E. M. (1986). The retreat from class. Verso.

Wright, E. O. (2010). Envisioning real utopias. Verso.

Wright, E. O. (2015). Understanding class. Verso.

Zavaleta Mercado, R. (1986). Lo nacional-popular en Bolivia. Siglo XXI.

Dubón, R. (2026). Las mutaciones del pensamiento crítico. Artículo académico.

Raúl Dubón23 de mayo de 2026